Aseguran 19 pericos y guacamayas en Tabasco
Las aves estaban en una jaula y el dueño no pudo comprobar que los tenía de manera legal

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró 19 ejemplares de psitácidos en una ranchería ubicada en el municipio de Cunduacán, Tabasco.
Como parte de sus acciones para detectar y combatir el tráfico y aprovechamiento ilegal de vida silvestre, personal de la Profepa realizó operativos de vigilancia en diversas comunidades del municipio de Centro y Cunduacán, durante los cuales se realizó una visita de inspección en una ranchería.
En este lugar, se encontró una jaula que contenía 19 ejemplares de psitácidos: diez guacamayas rojas (Ara macao), un loro cabeza azul (Amazona farinosa), cuatro loros cabezas amarillas (Amazona oratix) y cuatro loros cachetes amarillos (Amazona autumnalis). Al momento de la inspección, los ejemplares se encontraban en aparentes buenas condiciones.
El visitado no presentó el documento para acreditar la legal procedencia, por lo que se realizó el aseguramiento precautorio de los ejemplares. De acuerdo con el artículo 123 de la Ley General de Vida Silvestre y su Reglamento, es una infracción poseer ejemplares de la vida silvestre fuera de su hábitat natural sin contar con los medios para demostrar su legal procedencia; además, el artículo 420 del Código Penal Federal establece una pena de uno a nueve años de prisión a quien posea o acopie algún ejemplar considerado endémico, amenazado, en peligro de extinción, sujeta a protección especial o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte.
Tanto la guacamaya roja, como el loro cabeza amarilla y el loro cabeza azul, se encuentran enlistadas en la Norma Oficial Mexicana NOM-0599-SEMARANT-2010 en la categoría Peligro de Extinción; mientras que el loro cachete amarillo se encuentra en listado en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
La Profepa continuará trabajando para combatir el tráfico y aprovechamiento ilegal de vida silvestre; de igual manera, continuará con el procedimiento administrativo correspondiente.

Foto 2. Recinto en donde se encontraron los psitácidos.
