Realizan simulacro binacional de emergencia química en Matamoros

En el marco del Día Nacional de la Preparación y Respuesta a Emergencias Químicas (DINAPREQ), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) encabezó el Simulacro Binacional Matamoros-Brownsville de Emergencia Química Mayor, un ejercicio que reunió a autoridades de los tres órdenes de gobierno, empresas, cuerpos de emergencia y organismos de México y Estados Unidos para poner a prueba los protocolos de atención ante un accidente con sustancias químicas peligrosas.

El simulacro se realizó en el Parque Ciudad Industrial de Matamoros y recreó un accidente provocado por el impacto de un transporte escolar contra un autotanque que transportaba 20 mil litros de monómero de metacrilato de metilo. Como resultado del incidente se simuló la liberación de aproximadamente 8 mil litros de la sustancia, activando los procedimientos de control de la fuga, protección de la población, mitigación de riesgos ambientales y atención médica a personas afectadas.

En el ejercicio participaron 140 personas, entre autoridades, brigadistas, cuerpos de emergencia y voluntarios que representaron a personas lesionadas. Además, se desplegaron 25 unidades de respuesta, entre ellas camiones de bomberos, ambulancias, pipas y vehículos especializados, con el apoyo de diez corporaciones de atención prehospitalaria.

Como parte del escenario, doce personas fueron atendidas por lesiones simuladas. Siete de ellas fueron trasladadas a hospitales para recibir atención especializada, mientras que cinco fueron estabilizadas en el lugar del incidente. El Hospital San Charbel Matamoros, el Hospital General de Matamoros y el Hospital General de Zona del IMSS activaron sus protocolos de recepción y atención de pacientes.

La coordinación del simulacro involucró al Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM) de Matamoros, Plaskolite, Protección Civil y Bomberos de Matamoros y Reynosa, Cruz Roja y Cruz Verde Matamoros, la Junta de Aguas y Drenaje, Canacintra, el Comité de Mejoras de la Ciudad Industrial (COMECI), el Parque Industrial Finsa, así como elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y personal de la Profepa.

El ejercicio fue resultado de un proceso de planeación conjunta entre la Profepa, el CLAM y empresas del COMECI, durante el cual se definieron los escenarios de riesgo, las funciones de cada institución y los mecanismos de comunicación y respuesta. Asimismo, fortaleció las capacidades adquiridas en capacitaciones previas, incluido un entrenamiento realizado en Weslaco, Texas, con el Departamento de Bomberos del Valle de Texas, en el que participaron 44 brigadistas mexicanos.

Durante el evento, la subprocuradora de Inspección y Vigilancia Industrial de la Profepa, Gabriela Ortiz Merino, destacó que este tipo de ejercicios representan una herramienta fundamental para reducir riesgos y proteger a la población.

“Saber qué hacer ante un siniestro que involucra este tipo de sustancias significa salvar vidas y reducir los impactos ambientales. Los simulacros nos ayudan a mejorar la comprensión sobre los riesgos asociados al manejo de sustancias químicas y la necesidad de contar con planes probados de respuesta”, afirmó.

Por su parte, Arturo Gavilán, representante de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), subrayó que la preparación constante es la base de una respuesta efectiva ante emergencias.

“La prevención no se improvisa; la prevención se prepara, se practica, se evalúa y se mejora de manera permanente”, señaló.

Al concluir el simulacro se entregaron reconocimientos a las instituciones participantes, entre ellas Plaskolite, el CLAM, el Ayuntamiento de Matamoros, Protección Civil y Bomberos de Matamoros, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina-Armada de México, la Comisión de Calidad Ambiental de Texas y, de manera póstuma, al doctor Miguel Ángel Treviño, por sus aportaciones a la preparación y atención de emergencias químicas.

Rigoberto Camacho Godoy, gerente de planta de Plaskolite, destacó que la cultura de la prevención requiere del compromiso permanente de empresas e instituciones.

“Cada acción de prevención es un acto de responsabilidad, capacitación y compromiso. Tiene el propósito de proteger a las familias, las comunidades y el medio ambiente”, expresó.

Con este ejercicio binacional, la Profepa reafirmó su compromiso de fortalecer la cultura de la prevención, mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias químicas y consolidar la cooperación entre México y Estados Unidos para salvaguardar a la población y proteger el medio ambiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!