Pesca y acuacultura superan los 2.2 millones de toneladas en México

México superó en 2025 los 2.2 millones de toneladas de producción pesquera y acuícola, con más de 333 mil personas dedicadas al sector. El reto: convertir ciencia en soluciones para productores.

La pesca y la acuacultura mantienen su peso como motores de desarrollo para México. Durante 2025, el sector superó una producción de 2 millones 206 mil toneladas en peso vivo, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS).

La cifra fue destacada por la directora general del organismo, Alicia Poot Salazar, durante la inauguración del XII Foro Científico de Pesca Ribereña y II Foro de Acuacultura Artesanal, realizado en la Cámara de Diputados.

Poot Salazar señaló que el crecimiento de la acuacultura ayudó a compensar la disminución registrada en algunas pesquerías de captura. Además, más de 333 mil personas participaron en actividades pesqueras y acuícolas durante 2025.

Pero detrás de los números existe un desafío que va más allá de incrementar la producción: lograr que la investigación científica tenga un impacto directo en las comunidades.

“El principal reto es lograr que la ciencia se traduzca en soluciones concretas y eficientes para la pesca y la acuacultura”, planteó la titular del IMIPAS, al destacar que el conocimiento, la tecnología y la innovación deben contribuir a mejorar las condiciones de vida de las y los productores.

México cuenta con más de 11 mil kilómetros de costas y más de 3 millones de kilómetros cuadrados de superficie marítima, una riqueza que coloca a la pesca y la acuacultura como actividades estratégicas para la seguridad alimentaria, la soberanía y el desarrollo económico del país.

Durante el foro, que reunió a alrededor de 300 especialistas, también se planteó la necesidad de conectar de manera más directa la investigación con las necesidades de las comunidades pesqueras y acuícolas.

La presidenta de la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, Azucena Arreola Trinidad, destacó que este vínculo puede ayudar a impulsar políticas públicas, innovación y transferencia tecnológica para un sector que, además de generar alimentos y empleos, enfrenta los efectos de fenómenos climáticos extremos.

La apuesta, coincidieron las participantes, es que la ciencia no se quede en los laboratorios o en los foros, sino que llegue al mar, a las granjas acuícolas y, sobre todo, a las comunidades que viven de estas actividades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!