Reconocen a tres investigadoras mexicanas con el Premio Matilde Montoya 2026

La ciencia también tiene historias de resistencia, talento y mujeres que tuvieron que abrirse camino donde durante décadas no había espacio para ellas. Ese legado fue reconocido con el Premio Mujeres en Ciencias Biológicas y de la Salud: Matilde Montoya 2026, que este año distinguió a tres investigadoras mexicanas por sus aportaciones al conocimiento y al bienestar social.
Diana Sarahí Trujillo Benítez, Claudia Gabriela Gonzaga y Raquel Muñiz Salazar fueron las científicas seleccionadas por el jurado en las categorías C, B y A del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), respectivamente.
El reconocimiento es organizado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), en colaboración con la Secretaría de Salud y la farmacéutica mexicana Neolpharma.
El reto: que ser mujer no sea una desventaja para hacer ciencia
Durante la ceremonia, la titular de la Secihti, Rosaura Ruiz Gutiérrez, señaló que hablar de equidad en la ciencia implica reconocer que no todas las mujeres enfrentan las mismas condiciones para formarse, desarrollarse y consolidar una carrera científica.
La funcionaria advirtió que las brechas de género todavía son visibles, particularmente cuando las investigadoras buscan llegar a los niveles más altos del sistema científico.
Como parte de las acciones para reducir estas desigualdades, la Secihti informó que actualmente brinda apoyo a 3 mil 532 madres jefas de familia, además de otorgar 721 apoyos complementarios de maternidad y paternidad y desarrollar estancias posdoctorales dirigidas a mujeres indígenas.
“Queridas galardonadas, les felicito. Celebramos su talento, disciplina y la trascendencia de su trabajo”, expresó Ruiz Gutiérrez durante la entrega del reconocimiento.
Matilde Montoya: la mujer que abrió una puerta que parecía cerrada
El premio lleva el nombre de Matilde Montoya, considerada la primera mujer mexicana en obtener el título de médica, una hazaña que consiguió después de enfrentar fuertes cuestionamientos y obstáculos por el simple hecho de ser mujer.
El reconocimiento fue creado en 2021, durante la administración de Claudia Sheinbaum Pardo como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, con el propósito de visibilizar las trayectorias de mujeres dedicadas a las ciencias de la salud.
Para Rosaura Ruiz, el ejemplo de Montoya sigue vigente.
“Necesitamos esa rebeldía para lograr avances, para que nos tomen en cuenta y sepan que podemos hacerlo igual o mejor que muchos hombres”, afirmó.
La secretaria también recordó a figuras como Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Castellanos, Frida Kahlo, Marie Curie y Rosalind Franklin, mujeres que, desde distintos campos, enfrentaron barreras y cuestionamientos para conseguir reconocimiento.
Una ciencia que también debe mirar a las personas
Durante el acto, representantes de la Secretaría de Salud y de la Secretaría de las Mujeres coincidieron en que reconocer a las investigadoras no es suficiente si no se modifican las condiciones que históricamente han limitado su participación.
Sandra Guadalupe Moya Sánchez, representante del secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, destacó la necesidad de abrir y fortalecer espacios para las mujeres dentro de la investigación científica y médica.
Por su parte, Blanca Andrea Miranda Tena, de la Secretaría de las Mujeres, señaló que la exclusión y la invisibilización han formado parte de la historia de la ciencia. También cuestionó que durante mucho tiempo el cuerpo masculino haya sido utilizado como referencia principal en la investigación médica.
El llamado fue a construir una ciencia que considere la diversidad de las personas y atienda también a comunidades que históricamente han quedado fuera de los principales espacios de investigación.
Las tres científicas reconocidas
El jurado, presidido por Verónica Pérez de la Cruz, realizó la selección mediante un proceso que incluyó la revisión de documentos, trayectorias y aportaciones científicas.
Entre los criterios considerados estuvieron la generación de conocimiento, innovación, fortalecimiento de instituciones, formación de nuevos recursos humanos y el impacto de las investigaciones en la salud y el bienestar social.
Las galardonadas de esta edición son:
- Diana Sarahí Trujillo Benítez, categoría C del SNII, nivel candidata.
- Claudia Gabriela Gonzaga, categoría B del SNII, nivel I.
- Raquel Muñiz Salazar, categoría A del SNII, nivel II.
En representación de las ganadoras, Muñiz Salazar destacó que la investigación no debe quedarse únicamente en los laboratorios.
“La ciencia no sólo se hace frente a un microscopio, también debe salir a territorio”, expresó, al plantear la necesidad de una investigación rigurosa, intercultural y conectada con las necesidades reales de las personas.
El Premio Matilde Montoya busca así reconocer carreras científicas, pero también mantener vigente una discusión que sigue siendo necesaria: qué hace falta para que las mujeres puedan investigar, innovar y liderar en igualdad de condiciones dentro de la ciencia mexicana.
