¿Por qué esta selección dará el paso al verdadero 5º partido?

Por IFN
Nos tomó cuatro mundiales (hasta Suecia 1958), ganar nuestro primer punto y fue ante Gales con gol de Jaime Belmonte, nos tardamos 32 años y cinco mundiales en obtener nuestra primera victoria, en Chile 1962 ante Checoslovaquia y fue hasta el noveno intento de locales 1970 cuando por fin pasamos a la siguiente ronda y caímos ante Italia 4 goles a uno en Toluca.
Es en casa cuando hacemos nuestras hazañas más grandes en este tipo de competiciones, sexto lugar en un formato de 16 equipos en 1970 y quedarnos a 11 pasos de las semifinales al perder en Monterrey con la toda poderosa Alemania por la vía de los penales en 1986.
Para la generación X (nacidos en 1965-1980) es normal ver fracasar a México en primera fase, o no calificar a un mundial por temas de corrupción (Italia 1990) o hasta brujería (Alemania 1974), lo máximo era avanzar pero ser eliminados en la siguiente ronda (Octavos de final). Tienen tatuados los fantasmas de verse superados en penaltis como en EUA 1994 ante Bulgaria, ser superiores a potencias pero no saber matar y morir por falta de oficio como en Francia 1998 ante Alemania, por ende el mito del Quinto Partido.
Junto con los millennials
(nacidos en 1981 a 1996), compartieron frustraciones como caer con los Yanquis tras ser líderes de grupo como en Corea Japón 2002, ser aniquilados por el mejor gol de la competencia como en Alemania 2006 ante Argentina y que el mismo equipo te humille cuatro años después por errores del técnico (Javier Aguirre en su segunda etapa) como en Sudáfrica 2010 y si faltaba algo errores arbitrales como el “No era penal” ante Holanda en Brasil 2014.
La Generación “Z” (nacidos en 1997 a 2012), vivieron la caída ante Brasil en Rusia 2018, lo cual importó poco o nada porque el país estaba de fiesta tras tirar una “dictadura perfecta” de más de 70 años. Para Qatar 2022 parecía que era cíclico y retrocedimos 44 años para quedar fuera en una fase similar por culpa del Tata Martino hoy considerado persona non grata en México.
Hoy los festejos tras cada triunfo tricolor son tan grandes porque desde el 26 de junio de 2018 tras ganarle a Corea, la Selección no tenía una victoria mundialista trascendente, pues contra Arabia en 2022 se ganó pero no sirvió para avanzar, llevamos 8 años sin pretexto mundialista para acudir a las plazas públicas a olvidarnos de todo.
Pero vamos a lo importante ¿Y por qué sí?…
Esta es la generación con al línea vertical más alta en la historia nacional, el portero, Tala Rangel 1.90, defensa central, 1.95 César Montes, en la media Edson Álvarez con 1.87 y el centro delantero, Raúl Jiménez con 1.90, lo que es vital ya que históricamente México sufre en el juego aéreo.
Por primera vez México no tiene su fe puesta en un sólo jugador como pasó antes con, Borja, Hugo Sánchez, Cuauhtémoc Blanco, Javier Hernández, El Chucky Lozano etc., ahora es un juego en conjunto sin una estrella total.
Lo advirtió Chicharito Hernández con su frase “Imaginemos cosas chingonas”, lo demeritamos, nos burlamos y ahora tira puros factos en redes.
Esta selección que tanto atacamos por su falta de juego, viene de menos a más y está cerca de llegar a su tope con sus respectivas limitaciones, pero así se juega un torneo tan corto, es de momentos, de salir en estado de gracia y encontrar esa armonía grupal que se vio contra Ecuador, la altura, la localía será factor para que el Tri aniquile a Inglaterra.
Cabe mencionar que los piratas ingleses, ya cayeron en el Azteca en 1986 contra un equipo latino, fue con el gol del siglo y la “Mano de Dios” del Diego., los equipos africanos ya nos dieron la pauta para poner en hacke a quienes tienen en sus museos el penacho de Moctezuma.
Estamos a 90 minutos de llegar al verdadero quinto partido ahora sexto por la nueva modalidad de competencia pero misma instancia, (Cuartos de Final) después de 40 años, sólo que ahora el destino nos la debe y tenemos posibilidades de que esta camada, con naturalizados, sin complejos, con fogueo europeo escriba sus nombres en la historia de libros de texto y nos coloque en la élite de los 4 mejores equipos de la orbe.
Se acabaron las vacas sagradas que cada cuatro años imponían a sus amigos, el Vasco tiene su tercera oportunidad de revancha, el líder moral del equipo es una leyenda con seis mundiales y Rafa Márquez está vertiendo toda su experiencia en estos muchachos.
Tenemos relevo generacional con un niño de 17 años, volvimos a los tiempos que la portería luce segura y que la fe sigue intacta aunque no le guste a los grinch del balompié como José Ramón Fernández.
Esta epopeya mundialista no borrará la corrupción en la Federación Mexicana de Fútbol, la falta de transparencia en los contratos, el negocio de las televisores privadas y la corrupción en el debut de futbolistas, pero sí será un bálsamo de alegría para un pueblo que si de fe de trata tiene de sobra y un ejemplo de romper paradigmas para las nuevas generaciones.
