Revisan avances de comunidades milperas de El Maíz es la Raíz en Oaxaca
El maíz, entre expedientes y trabajo en territorio: avanzan acciones con comunidades milperas en Oaxaca. Este viernes, Flavio Aragón Cuevas, coordinador nacional de El Maíz es la Raíz, acudió a las oficinas de Alimentación para el Bienestar en Oaxaca para reunirse con las personas técnicas territoriales que dan seguimiento al trabajo con comunidades milperas.

La reunión tuvo un carácter principalmente operativo: revisar cómo avanza la integración de los expedientes de las comunidades milperas que recibirán el apoyo llamado Milpateca y conocer de primera mano el desarrollo de las labores que realizan los equipos en campo.
Más allá de los documentos, el trabajo implica recorrer comunidades, recopilar información y dar seguimiento a los procesos que forman parte de una estrategia nacional enfocada en el maíz nativo.
“Actualmente estamos trabajando con el Plan Nacional del Maíz Nativo: El Maíz es la Raíz en ocho estados”, explicó Aragón Cuevas. La estrategia, detalló, opera en entidades del sureste y Pacífico sur: Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, además del Estado de México.
En Oaxaca, uno de los puntos centrales es precisamente el trabajo con las comunidades milperas y la integración de sus expedientes, un proceso que requiere coordinación entre quienes trabajan desde las oficinas y quienes están directamente en territorio.
La visita de Aragón Cuevas a las oficinas de Alimentación para el Bienestar permitió revisar el avance de estas tareas con el personal técnico territorial y poner sobre la mesa los pendientes que aún existen para completar la información de las comunidades.
El trabajo ocurre en un contexto en el que el maíz nativo ocupa un lugar central no sólo en la producción agrícola, sino también en las prácticas comunitarias y en la alimentación de los pueblos del país. En Oaxaca, donde la milpa forma parte de la vida cotidiana de numerosas comunidades, el seguimiento en territorio resulta clave para que los programas no se queden únicamente en el papel.

