Oaxaca, en la mira de Profepa por desarrollos que invaden ecosistemas costeros

Oaxaca se convirtió en uno de los principales focos de atención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) durante un operativo simultáneo realizado del 24 al 29 de agosto para detectar y frenar actividades que afectan los ecosistemas costeros del país.
En los municipios de San Pedro Mixtepec, Santa María Colotepec y San Miguel del Puerto, la dependencia realizó cuatro inspecciones en materia de impacto ambiental y encontró cuatro desarrollos inmobiliarios construidos sin las autorizaciones correspondientes. Todos fueron clausurados.
Los casos exhiben la presión que enfrenta la costa oaxaqueña ante el avance inmobiliario y turístico.
Uno de los proyectos corresponde a un desarrollo habitacional para 20 departamentos construido en mil 500 metros cuadrados de dunas costeras. También fue clausurada una villa edificada sobre un predio de 460 metros cuadrados de dunas.
La lista incluye además un hotel construido en 2 mil 706 metros cuadrados de un área forestal de selva baja caducifolia, así como la construcción y operación de vialidades sobre dunas con vegetación de matorral xerófilo, en una superficie de 21 mil metros cuadrados.
Las intervenciones detectadas por la autoridad ponen nuevamente sobre la mesa la tensión entre el crecimiento turístico y la conservación de los ecosistemas que sostienen a las comunidades costeras.
Las dunas, por ejemplo, no son simplemente extensiones de arena disponibles para construir. Funcionan como barreras naturales ante fenómenos meteorológicos y forman parte de ecosistemas que albergan diversas especies de flora y fauna.
Un operativo con 18 clausuras
Los resultados de Oaxaca forman parte de un operativo nacional realizado en 15 entidades, donde la Profepa llevó a cabo 36 visitas de inspección en predios, desarrollos inmobiliarios, zonas forestales, humedales, manglares, lagunas, ríos, esteros, litorales y zonas federales marítimo-terrestres.
En total se impusieron 18 clausuras.
En Yucatán, tres embarcaciones fueron aseguradas precautoriamente luego de que la autoridad detectara que permanecían en Áreas Naturales Protegidas, específicamente en zonas de arrecifes, sin las autorizaciones correspondientes.
En Veracruz, la Profepa constató la intervención de 12.8 hectáreas de un ecosistema costero con selva baja caducifolia sin autorización, mientras que en Colima fueron clausuradas obras que afectaban dunas costeras y en Quintana Roo se suspendieron dos proyectos inmobiliarios por incumplimientos ambientales.
En Sonora, el operativo también tuvo un componente de rescate de fauna: personal de distintas dependencias participó en el desenmalle y liberación de dos lobos marinos en Bahía de Kino.
En las acciones participaron 114 elementos de la Profepa, Guardia Nacional, Secretaría de Marina, Sedena, Conanp, Conapesca, policías estatales y municipales, además de autoridades de gobiernos estatales.
El operativo forma parte de la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas y Costas de México 2025-2030, que busca prevenir y revertir la contaminación, fortalecer la conservación de los ecosistemas marino-costeros y promover la participación de las comunidades en el cuidado de playas, manglares, dunas y humedales.
La procuradora Federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, señaló que la dependencia continuará vigilando que las actividades realizadas en estas zonas cumplan con la legislación ambiental y advirtió que, cuando no sea así, se aplicarán las medidas correctivas y sanciones correspondientes.
Cierre: Oaxaca no necesita elegir entre turismo y naturaleza; necesita dejar de permitir que uno destruya al otro. Las cuatro clausuras dejan claro que la costa tiene límites. El problema es que las dunas, las selvas y los humedales no tienen botón de “deshacer”: cuando el concreto gana terreno, el daño ambiental puede ser permanente.
