Atentado en anexo “Nuevo Amanecer” expone fallas de supervisión municipal

Un ataque armado contra el presunto propietario del anexo “Nuevo Amanecer”, ubicado en la agencia de Santa Rosa Panzacola, así como un incidente posterior de intimidación contra un periodista, volvió a colocar en el centro del debate la seguridad y la supervisión de establecimientos de rehabilitación en el municipio de Oaxaca de Juárez.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 17:30 horas del domingo 8 de marzo, cuando un hombre identificado con el sobrenombre de “Marco Polo”, señalado como presunto propietario del centro de rehabilitación ubicado en la calle 9 Norte de la colonia Cuauhtémoc, fue atacado mientras circulaba a bordo de una camioneta RAM negra doble cabina sin placas.
El atentado se registró en las inmediaciones de una sucursal del banco Santander en Santa Rosa Panzacola. De acuerdo con reportes preliminares, las personas que lo acompañaban habrían respondido a la agresión, lo que derivó en un intercambio de disparos en plena vía pública.
Tras el ataque, el hombre fue trasladado a la clínica, donde fue reportado bajo pronóstico reservado.
Reportero denuncia intimidación
Horas después del atentado, el periodista Tomás Martínez Juárez denunció haber sido perseguido e intimidado por varios sujetos mientras documentaba la fachada del anexo “Nuevo Amanecer”.
Según su testimonio, los individuos lo amenazaron con armas de fuego y lo obligaron a entregar su teléfono celular, con el que había grabado imágenes del inmueble. Tras revisar el dispositivo, eliminaron el material y posteriormente se lo devolvieron, exigiéndole retirarse del lugar.
El hecho ha sido señalado por organizaciones y colegas del gremio como un acto que vulnera el ejercicio periodístico y la libertad de prensa.
Cuestionamientos sobre la operación del anexo
Vecinos de la zona y fuentes consultadas señalan que el anexo “Nuevo Amanecer” presuntamente ha operado durante tiempo prolongado con irregularidades administrativas, incluyendo la posible falta de permisos o supervisión oficial.
En ese contexto también han surgido señalamientos públicos que vinculan al síndico municipal Ricardo Ramírez Pérez —conocido por el alias “El Duck”— con una supuesta red de protección al establecimiento. Hasta el momento, dichas acusaciones no han sido confirmadas por autoridades ni han derivado en investigaciones públicas anunciadas oficialmente.
Algunos testimonios recabados en la zona incluso sostienen que el lugar podría ser utilizado para otras actividades fuera del ámbito de rehabilitación; sin embargo, estas versiones tampoco han sido corroboradas por instancias oficiales.
Sin postura oficial del Ayuntamiento
Hasta ahora, el Ayuntamiento encabezado por el presidente municipal Raymundo Chagoya no ha emitido un posicionamiento público sobre los hechos violentos ni sobre las acusaciones relacionadas con la operación del inmueble.
Mientras tanto, habitantes de la zona han solicitado que autoridades estatales y federales investiguen lo ocurrido y revisen la situación legal de los centros de rehabilitación que operan en la capital oaxaqueña, con el fin de esclarecer responsabilidades y garantizar condiciones de seguridad tanto para vecinos como para periodistas.
