Más de 80 mil cargamentos y 5 millones de animales bajo lupa por el gusano barrenador

La vigilancia se ha intensificado en el sur-sureste para evitar que el gusano barrenador del ganado avance hacia el centro y norte del país. En poco más de año y medio, las autoridades inspeccionaron 80 mil 750 cargamentos y detectaron 222 casos de la plaga durante estas revisiones.
Una plaga que puede viajar en un camión de ganado
El combate al gusano barrenador del ganado (GBG) tiene un frente clave: vigilar que los animales que se trasladan de una región a otra no lleven consigo la plaga.
Entre el 28 de octubre de 2024 y el 8 de junio de 2026, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), inspeccionó 80 mil 750 cargamentos con 5 millones 81 mil 531 cabezas de ganado en la región sur-sureste.
La estrategia busca evitar que el GBG se disperse rápidamente por el territorio nacional a través de la movilización de animales.
Y es que una de las claves para contener esta plaga es detectar a tiempo los animales afectados antes de que continúen su recorrido.
¿Qué hacen los veterinarios cuando revisan al ganado?
Antes de que el gusano barrenador ingresara a México, la Dirección General de Inspección Fitozoosanitaria (DGIF) instaló nueve sitios de inspección de jaulas ganaderas en el sur-sureste: cuatro en Chiapas, tres en Veracruz, uno en Oaxaca y uno en Tabasco.
En estos lugares, médicos veterinarios oficiales revisaban a los animales para detectar la presencia de larvas.
También curaban heridas frescas y aplicaban tratamientos larvicidas a los ejemplares en los que encontraban gusaneras.
La revisión es importante porque el gusano barrenador necesita heridas para completar su ciclo: las larvas pueden desarrollarse en ellas y alimentarse del tejido vivo, provocando lesiones que requieren atención.
222 embarques dieron positivo
La vigilancia permitió detectar 222 casos de gusano barrenador en embarques provenientes de distintas entidades.
Chiapas concentró la mayor proporción, con 54.1 por ciento de los casos. Le siguieron Tabasco, con 15.3 por ciento; Oaxaca, con 9.9; Veracruz, con 8.6; Campeche, con 5.9, y otros lugares de origen, con 6.2 por ciento.
Cuando se detectaba un embarque positivo, el personal de Senasica lo retornaba a su lugar de origen.
La medida buscaba impedir que los animales infestados siguieran avanzando hacia otras regiones y, con ello, reducir las posibilidades de dispersión de la plaga.
¿Qué son los PVI y por qué importan?
La estrategia también incluyó los llamados Puntos de Verificación e Inspección (PVI).
En términos sencillos, son sitios donde se controla la movilización de animales para comprobar que los cargamentos cumplan con las condiciones sanitarias necesarias antes de continuar su trayecto.
Con apoyo de los gobiernos estatales, la DGIF autorizó 132 PVI, 55 Sitios de Inspección y 76 rutas de Inspección Itinerante (ITI) en 16 entidades del país.
La lista incluye Chiapas, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
En los PVI, el personal técnico verificó 148 mil 163 cargamentos que transportaban 7 millones 649 mil 155 cabezas de ganado.
En las rutas de Inspección Itinerante, que permiten realizar revisiones fuera de los puntos fijos, se inspeccionaron otros 21 mil 109 cargamentos, con 836 mil 472 cabezas de ganado.
No es la misma cifra: son diferentes operativos de vigilancia
Los números pueden parecer contradictorios a primera vista, pero el comunicado reporta diferentes periodos y acciones de inspección.
Por un lado, Agricultura informa que entre octubre de 2024 y junio de 2026 fueron inspeccionados 80 mil 750 cargamentos con poco más de 5 millones de cabezas en la región sur-sureste.
Por otro, reporta las revisiones realizadas específicamente en los PVI y en las rutas de Inspección Itinerante, con cifras adicionales de cargamentos y animales movilizados.
La diferencia responde a que se trata de componentes distintos de la estrategia de vigilancia, por lo que no deben sumarse automáticamente como si fueran un solo conteo.
El objetivo: que el GBG no llegue al norte
De acuerdo con Agricultura, las acciones de vigilancia fueron determinantes para confinar la plaga en la región sur-sureste durante 2025.
Esto fue relevante porque especialistas que habían participado en el combate al gusano barrenador décadas atrás esperaban que la plaga pudiera llegar a la frontera norte durante los primeros tres meses de 2025.
El control de la movilización del ganado ayudó a evitar que ese avance ocurriera con la rapidez prevista.
En estas labores también participaron el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), las uniones ganaderas y los gobiernos estatales.
Pero la emergencia todavía no termina
Aunque las autoridades han logrado contener el avance de la plaga, el GBG continúa activo.
Al 29 de agosto de 2026, México reportaba mil 905 casos activos de gusano barrenador del ganado.
Por eso, las revisiones en carreteras, puntos de inspección y rutas de movilización siguen siendo una herramienta fundamental.
El reto no es menor: detrás de cada cargamento hay animales, productores y familias cuyo sustento depende de la actividad ganadera.
Y también hay una cuestión de bienestar animal. Detectar una infestación a tiempo permite atender las heridas y evitar que las lesiones se agraven.
La batalla contra el gusano barrenador, por ahora, continúa.
Cada revisión busca impedir que la plaga gane terreno y que un cargamento de ganado se convierta en el vehículo que la lleve a una nueva región.
