Familia Correa fortalece la milpa ancestral con el programa El Maíz la Raíz

Bajo la lluvia, la familia Correa se reúne en su cocina de humo en la localidad de El Enebro, la comunidad más alejada de la cabecera municipal de Concepción Buenavista, Oaxaca. Entre el calor del fogón y la convivencia familiar, abuelos, padres e hijos comparten no solo la vida cotidiana del campo, sino también el conocimiento heredado de generaciones.
Además de sembrar maíz y frijol, la familia preserva la noble labor artesanal del tejido de palma nativa. Los sombreros que elaboran representan una fuente complementaria de sustento, pues son intercambiados en la tienda del pueblo para atender necesidades imprevistas y contribuir a la alimentación diaria del hogar.
A pesar de enfrentar años marcados por sequías, heladas, granizadas y otros fenómenos climáticos adversos, la familia Correa mantiene viva su vocación agrícola y sus tradiciones. Actualmente, cuatro jefes de familia participan activamente en la Estrategia Nacional de Maíz Nativo: #ElMaízEsLaRaíz, reafirmando su compromiso con la conservación de las semillas y los sistemas agrícolas tradicionales.

Durante una reunión comunitaria, y con el acompañamiento del técnico territorial Crispín Rivera López, se acordó el establecimiento de una parcela demostrativa donde se retomarán los componentes de la milpa tradicional mediante la siembra de maíz, frijol, chícharo y haba. La observación y evaluación de este sistema permitirá revalorar sus beneficios productivos, ambientales y culturales, así como incorporar innovaciones estratégicas que contribuyan a mejorar la fertilidad de los suelos en una región que enfrenta severos procesos de desertificación.
Como parte de las acciones del Plan Nacional de Maíz Nativo: #ElMaízeslaRaíz, impulsado por el Gobierno de México a través de Alimentación para el Bienestar, organismo dirigido por María Luisa Albores Gonzálezse busca preservar el patrimonio biocultural del país, fortalecer la producción campesina y avanzar hacia la autosuficiencia alimentaria, reconociendo el papel fundamental que desempeñan las comunidades rurales en la conservación de la diversidad genética del maíz.

